LA COMUNIDAD TAURINA DE TLAXCALA CELEBRÓ SU POSADA, EN PIEDRAS NEGRAS

ADIEL ARMANDO BOLIO

Se informa que, el reciente fin de semana, la Comunidad Taurina de Tlaxcala se reunió para celebrar las fiestas de la Navidad con la ya tradicional Posada, tocando en esta ocasión, como escenario, a la mítica ganadería de Piedras Negras, propiedad de don Marco Antonio González Villa, miembro de la sexta generación familiar en dirigir esta casa madre del toro bravo en México.

La festividad inició alrededor de las 11:00 horas con el oficio de una misa a cargo del presbítero Ranulfo Rojas Bretón en la capilla de la hacienda San Mateo Huiscolotepec, misma que se llenó hasta el atrio.

En esta ceremonia se reconoció al padre Adrián Gutiérrez por su vocación espiritual y su afición a la Fiesta Brava demostrada cuando fue párroco en Apizaco. Por ello, la Asociación “Unidos por el Toro Bravo” le obsequió una obra del fotógrafo Adrián Acosta Ortiz a través de Julio César Hernández Mejía.

Tras encomendarse a Dios y brindarle la celebración de este día todos se trasladaron a la plaza de tienta.

Se dice que, la gente que asistió a la Posada, hizo una gran entrada, por lo que se acondicionaron gradas donadas por el empresario Eliuth Mejía e, incluso, una gran lona para la convivencia, que dio cabida a más de 300 taurinos obsequiada por parte del alcalde de Tetla, Giovani Montiel López.

Así pues, la tienta con ejemplares de varias dehesas se desarrolló de la siguiente manera:

Juan Pablo Ibarra, con una vaca del hierro de Hernández Cosío.
Rafael Montoya “El Malino”, con un eral de La Trasquila.
Guillermo Veloz “Pausao II”, con una vaca de la divisa de Tepetzala.
Pablo Martínez “Finito”, con una vaca de De Haro.
Marco Peláez, con una vaca de La Soledad.
Y Jesús Sosa, con una vaca de la ganadería de La Gasca.
El director de lidia fue el matador de toros Uriel Moreno “El Zapata”, quien estuvo atento dando consejos a los tentadores y por sorteo sacó los turnos para que la mayoría de los becerristas y aspirantes pudieran darse llamadas “tres”. En el caballo oficio el picador Azael Piedras.
foto: Ángel Sainos
Compartir: